Cómo deben ser los deberes de verano para los niños

Cómo aprovechar las vacaciones de los niños para mejorar su aprendizaje

en: Guía infantil

Con dos meses de tiempo libre por delante, ¿es bueno ponerle deberes escolares a los niños? Cada año, padres y profesores debaten sobre el exceso o falta de deberes de los niños, tanto durante el curso escolar como durante las vacaciones. ¿Deben mantenerse las responsabilidades escolares también durante el verano? Antes de buscar alternativas de educación y aprendizaje, existen dos escenarios reales muy diferentes que se hay que tener en cuenta.

En qué casos se recomienda que el niño haga deberes en verano

1. Los chavales que han suspendido alguna asignatura y tienen que recuperarladurante el verano, pueden encontrar en clases particulares o escuelas de verano un apoyo necesario para que las horas de estudio sean productivas y aprendan a organizarse para poder disfrutar también de los amigos y la familia.

2. Los niños que aprobaron todo: Por otro lado, quienes se han aplicado durante el curso y sus notas han sido estupendas pueden descansar y disfrutar de unos resultados merecidos tras el esfuerzo y la implicación. ¿Pero es conveniente dejar de entrenar la mente durante todo el periodo estival?

Los niños son esponjas que están absorbiendo todo el tiempo la información que les rodea. Su poder de aprendizaje está en pleno desarrollo pero hay que tener en cuenta que su formación no sólo depende de conocimientos teóricos. Por lo tanto, ¿deberes en vacaciones?

Cuáles son los deberes ideales para los niños en verano

Lo ideal para el verano son experiencias y métodos menos rígidos que los del resto del año, que alienten la imaginación de los niños, provoquen su curiosidad y animen su inteligencia. Algunas ideas son:

– Lecturas educativas.

Juegos de mesa.

– Actividades en grupo.

Excursiones en la naturaleza.

– Clases más artísticas, etc.

Además, el relax de las vacaciones se puede aprovechar para que desarrollen otros conceptos que muchas veces no se tienen en cuenta y que son igual de valiosos en su formación personal. Buscar métodos divertidos y experiencias enriquecedoras que desarrollen sus habilidades y definan conceptos útiles e importantes como, por ejemplo,el liderazgo. Tanto niños como adultos a veces confunden este concepto definiéndolo como un valor de una persona que impone una idea a los demás. Pero históricamente se ha demostrado que existen líderes positivos o negativos, y son el desarrollo de las habilidades personales las que han diferenciado ambos casos.

Habilidades que los niños pueden fortalecer en vacaciones

Algunas de las habilidades que los padres pueden inculcar a los hijos pueden ser:

Una buena capacidad de comunicación. Enseñar a los hijos métodos de comunicación para que sean capaces de transmitir sus ideas de una forma clara y eficaz.

Desarrollar su inteligencia emocional. Ser capaz de gestionar las emociones es un punto importante para un buen liderazgo. El manejo de los sentimientos y el conocimiento de cómo nos influyen, es importante para saber dirigir los pensamientos hacia un camino positivo.

La escucha. Aprender a desarrollar una escucha activa, basada en la empatía y distinguir los mensajes tras las palabras.

Es imprescindible que los más jóvenes puedan conocer sus fortalezas y sus debilidades para que puedan diseñar su futuro y no caigan en frustraciones innecesarias. Por ejemplo, es probable que si comparan al portero de fútbol Casillas y al delantero Cristiano Ronaldo no encuentren muchas diferencias si los categorizan como jugadores de fútbol. Sin embargo, si se plantea cambiar su rol y se pone a Ronaldo de portero y a Casillas de delantero, posiblemente no serían los mejores jugadores del mundo. Cada uno tiene unas características que ha desarrollado dependiendo de sus habilidades.

Saber diseñar un objetivo es primordial y debe ser específico y detallado, medible en el tiempo y realista. Ser conscientes de los propios recursos y los que podemos necesitar y poder visualizar el objetivo en la cercanía. Por ello, la labor de los padres y profesores es desarrollar actividades para los niños que contengan todos estos ingredientes que formen parte del crecimiento y puedan serles útiles en el futuro.

Consejos para organizar el verano de los niños

Guía Infantil

Cada fin de curso vuelven los quebraderos de cabeza para compatibilizar los horarios de trabajo con las vacaciones de los hijos. ¿Qué pueden hacer con tanto tiempo libre?

Te damos algunas ideas para mantener ocupados a los niños y hacer más llevaderas sus largas vacaciones.

Consejos para organizar el veraneo de los niños

Mientras muchos niños juegan y se van con sus padres a disfrutar de la piscina todas las tardes, a otros muchos les toca ir a la academia. Cuando los padres trabajan, el tiempo libre de los niños suele organizarse en clases extraescolares. Para algunos niños, al principio esto puede suponer un drama, porque les cuesta entender dónde está la justicia cuando los demás se divierten y a ellos les toca ir a escuelas porque sus padres tienen que ir a trabajar. Sin embargo, suelen terminar aprendiendo a valorar todos aquellos conocimientos adquiridos y a pasárselo bien.

Aquí tienes unas cuantas ideas para organizar el verano:

1. Los abuelos: Muchas familias cuentan con la ayuda de los abuelos, quienes se encargan de cuidar a los más pequeños. Pero, aunque es una manera de construir bonitas relaciones intergeneracionales y ampliar el núcleo familiar, los abuelos también necesitarán su tiempo libre por lo que podemos buscar otras alternativas para combinar y gestionar el tiempo de nuestros hijos.

2. Campamentos de verano: Una de las posibilidades más demandadas son loscampamentos de verano. Ofrecen una gran variedad de actividades, urbanas o en la naturaleza, a través de las cuales los chicos comparten aventuras y construyen relaciones de amistad con otros de su edad. La mayoría descubren deportes o aficiones que nunca habían probado y aprenden valores como el compañerismo, la solidaridad o la autoestima. Las habilidades sociales se ven reforzadas y es una buena manera de que tanto padres como hijos cambien sus rutinas diarias y carguen las pilas.

3. Academias de idiomas: Otra alternativa son las academias de idiomas que ofrecen diferentes metodologías para que el aprendizaje no sea meramente superficial, si no que el idioma pueda integrarse más profundamente. Lo importante es que nuestro hijo se divierta a la par que aprende ya que la relajación frente al estudio favorece la apertura de los canales cognitivos, según expone una de las teorías sobre el aprendizaje infantil. La facilidad que tiene nuestro cerebro de crear una red que interprete y procese la información que le llega va a depender de cómo se plantee el aprendizaje. Por ejemplo, algunas de las pautas que pueden favorecer son la autosuficiencia, la inteligencia emocional, los ambientes no catalogados como de “estudio” u “obligaciones” y la observación.

4. Buscar momentos de descanso: Además, no podemos olvidarnos del descanso, conciliar el ocio con los deberes y, muy importante, desarrollar y potenciar las fortalezas que están ocultas. Proponer escribir su libro de aventuras durante el verano puede ser una forma de estimular la lectura y la escritura de una manera eficaz y divertida.

Aprovechar el verano en familia

Como padres, no olvidemos aprovechar los meses de verano para introducir valores que el resto del año nos cuesta más educar como el concepto de la responsabilidad. Para mí, la responsabilidad significa la habilidad para aprender cosas a las que dar respuestas, crecer valorando las opciones y analizando las consecuencias desde los valores que les enseñamos en casa.

Y no olvidemos darles voz. Aunque sean los pequeños de la casa, introducirlos en las conversaciones, dejarles opinar y ayudarles a construir algo en común, hará que no sientan que sólo buscamos tenerlos ocupados todo el día. Disfrutemos del tiempo libre juntos y aprovechemos que en vacaciones es mucho más fácil aprender lo que no se aprende en el cole: la vida.